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Estudios sobre la historia del movimiento comunista en España

Guerra civil española (1936-1939)

Cómo y por qué salimos los guerrilleros de España.

Siguiendo instrucciones de nuestro Partido y por convenir así para la coordinación entre ambos servicios, estaban instalados en el local de Benimamet las Jefaturas de Guerrilleros y el S/I/E/P. En estas circunstancias y funcionando en el mismo local nos sorprendió el golpe de Estado de la Junta.

De acuerdo con el Partido y recibiendo órdenes del mismo fueron concentradas todas las fuerzas de que disponíamos en el Ejército de Levante los dos servicios en el local que hasta el presente venía sirviendo de Escuela de Guerrilleros y en la propia Jefatura común se organizó un Estado Mayor compuesto por los camaradas Ungría, González, Buitrago, el Jefe de Estado Mayor del Campesino y al cual más tarde se agregó este último tan pronto como regresó a Valencia pues el movimiento le había sorprendido en Alicante. Esto se producía el día 5 por la noche. A este Estado Mayor según declaración de Ungría debía agregarse el camarada Jesús Hernández de quien recibíamos órdenes.

Por conducto del camarada Hernández se incorporó también una representación de Tanques que había de servir de enlace entre los carros que comandaba Sendín y nosotros para operar en común.Durante la noche tuvimos varios enlaces con el camarada Hernández a través de los cuales se iba perfilando cual debía ser nuestra actuación y durante este tiempo se hizo un plan de ataque combinado con tanques, infantería y un tren blindado que disponía de cañones de 8,8 y que situado en un punto estratégico le habríamos de utilizar como artillería.

La operación preveía un orden de aproximación simultáneo y dos direcciones de ataque fundamentales que tenían como objetivo tomar el grupo de Ejércitos y apoderarse de Valencia. Al frente de las fuerzas que atacarían al Grupo de Ejércitos irían el Campesino y González y con las segundas Buitrago y V/ García.

En la madrugada del día 6 Hernández dio por teléfono la señal convenida para hacer el orden de aproximación, la orden fue transmitida a Tanques dándole el punto de concentración y la infantería fue alertada y terminada de armar con fusiles ametralladores, el tren recibía orden de salir de Levante y situarse en el puno convenido.Una media hora más tarde aproximadamente se recibió orden de Jesús por conducto de Montoliú de suspender la maniobra, así pues hubo que transmitirla a Tanques y el tren que ya tenían el material en camino y que hubieron de volverse a sus bases de partida.

A primera hora de la mañana del día 6 tocan llamada en la Escuela Popular de Guerra situada detrás de nuestro Cuartel General, enviamos hacia allí un agente del SIEP que nos informa que están los alumnos dispuestos para marchar y que en el mismo momento una escuadra baja a situarse junto a la guardia que nosotros como medida de precaución hemos instalado en el cruce de carreteras.Una hora después se presenta en nuestra Jefatura el Comisario de la Escuela Popular de Guerra que es camarada del Partido y que nos informa que los alumnos se han movilizado para sofocar a los guerrilleros que dicen están sublevados, pero al explicarle con la confianza de que era camarada del partido todo lo que ocurría éste con sus fuerzas se pone a nuestra disposición.

Aproximadamente una hora después mandamos a Padilla a enlazar con Jesús del que no tenemos noticias desde la entrevista de Montoliú y con el que a pesar de intentarlo repetidas veces no hemos podido hablar por teléfono. El camarada Padilla regresa sin conseguir su objetivo por no encontrarse ya Jesús en su residencia. Minutos más tarde algunos muchachos que habíamos enviado a hacer una descubierta nos informan que estamos cercados por una Brigada de Carabineros y guardias de Asalto con carros blindados. Aproximadamente a las 10 de la mañana se presentan en la Jefatura dos oficiales de Asalto que con un papel firmado por el jefe de las fuerzas que nos cercan piden en nombre de España y la República que salga el Jefe del XIV Cuerpo a parlamentar con él, en lugar de salir Ungría sale mi comisario y no vuelve a regresar.

A mediodía telefonea Garijo, jefe de la Sección de Información del Grupo de Ejércitos diciendo que urgentemente se presente Ungría en su Puesto de Mando. Este pretexta estar peor de la pierna (la ha tenido rota) y no poder desplazarse por esta causa mandando en su lugar a Ramón, su capitán ayudante, que lo hace acompañado de Padilla. En la entrevista que estos sostienen con Garijo les manifiesta que está en antecedentes de todo lo que se tramaba pues durante la noche anterior ha oído todas las conversaciones que ha tenido Jesús por teléfono tanto con nosotros como con otros, pero que al fin estaba satisfecho pues siempre había confiado en nuestro buen juicio. Remarca que, no obstante, debe comunicar a Ungría que antes de las seis de la tarde debe entregar todo el armamento en el Parque de Artillería y poner el personal a su disposición para ser destinado; pues el XIV Cuerpo de Ejército ha sido disuelto como igualmente lo van a ser todas las unidades comunistas. Repite que antes de esa hora el camarada Ungría debe presentarse en el Grupo de Ejércitos con la relación de hombres, armamento y material para hacer su entrega. Dice que tanto Ungría como Ramón pueden pedir dónde quieren ser destinados o en su defecto está dispuesto a darles pasaporte su quieren marchar al extranjero, pues los aprecia mucho.

Hasta las tres de la tarde del día 6 no tenemos contacto con el Partido. A esta hora en nombre de Jesús nos visita Pérez, del Provincial de Valencia, al cual le informamos de la orden de disolución y le proporcionamos un coche para que antes de las cuatro de la tarde el Partido nos diga qué actitud debemos tomar frente a esta orden. Pérez, por su parte al preguntarle si entablamos combate caso de pretender desarmarnos nos contesta que sin orden del Partido no hagamos nada.

A las seis de la tarde llega el camarada Larrañaga que al preguntarle qué posición adoptamos nos dice que él no sabe pues no tiene contacto con Jesús. En estas circunstancias esperamos hasta las seis y diez, hora en que después de haber hecho documentación del SIEP a todos los camaradas comprometidos, haber quemado todos los ficheros y documentos del SIEP y Guerrilleros, haber cargado con camiones de armamento cubiertos con naranjas que salieron con destino a Andalucía y sin haber logrado hasta este momento el contacto con el Partido salen Ungría y González con dirección a Andalucía.

A las seis y media se presentan agentes del SIM a hacerse cargo de la Jefatura. El Campesino y Padilla así como otros más tienen que salir por la ventana y escapar por la parte trasera. El Campesino y Padilla siguen manteniendo contacto por enlaces con la Jefatura hasta las nueve de la noche sin que hasta esta hora se haya recibido ninguna orden de Partido en dicha Jefatura.

Después de la salida de Valencia por diferentes caminos y sorteando las guardias nos reunimos nuevamente e las cercanías de Alcalá. Al día siguiente por la mañana, partiendo ya de allí también por diferente camino a Andalucía, el Campesino debe ir a una base del SIEP que hay en las cercanías de Purullena, Gonzalez y Ungría a la Escuela del SIEP que está a unos veinte kilómetros de Baza desde donde ambos han de ponerse en contacto con el Partido.

Aunque con algunos incidentes se logra llegar a los puntos señalados y la misma noche del día 7 González y Ungría tienen una entrevista con el camarada Simón, instructor de C.C. en el Ejército de Andalucía, al cual le informan de la situación y por conducto del cual se ponen a las órdenes del Partido para lo que haga falta, por otro lado el Campesino envía desde Purullena al oficial de la Base para que actúe en el mismo sentido por si Ungría y González no han podido llegar.

El camarada Simón se resiste a creer lo que se le dice, pues según él en Baza no se ha tomado ninguna medida contra el Partido, todo es normal, el Frente Popular se reúne con el jefe del Ejército diariamente y el Partido por conducto del Jefe de Ejército conoce todas las órdenes que emanan tanto del Grupo como de la Junta, además manifiesta que para no tener nada que temer a la Junta el Comité Provincial de Granada ha resuelto adherirse a ella. Si bien es cierto que los Guerrilleros de Andalucía han sido desarmados por un Batallón de Ametralladoras sin ofrecer resistencia porque así se lo ha ordenado el Partido, esto no lo considera importante. Se le dice que es preciso salgan en busca de los dos camiones de “naranjas” y que camuflen el armamento en algún sitio por allí para tenerlo a mano por si hay que utilizarlo, se le remarca de nuevo que los militantes y el Partido deben tomar medidas para trabajar en la clandestinidad y no ser detenidos aunque para continuar dando sensación de que no hay recelos por nuestra parte el camarada que representa al Partido en el Frente Popular debe continuar reuniéndose con este. El camarada Simón dice que toma buena nota y que Gonzalez y Ungría deben esperar órdenes del Partido en el lugar en que se encuentran y que él mismo traerá éstas en la madrugada del día 8 o en este día. En términos parecidos se da orden al Campesino y Padilla.

Pasan dos días sin tener ninguna noticia ni recibir orden alguna del Partido. En la tarde del segundo día González, vestido de soldado por ser muy conocido en Baza se desplaza a entrevistarse con el partido.

Una vez en Baza en la Jefatura del SIEP es informado de que el Comité Provincial a excepción de Vilches y Rodríguez que no saben dónde se encuentran, han sido todos detenidos junto con el camarada Simón en la propia casa del Comité Provincial, entre los militares hay también detenidos algún jefe de División y Brigada, el Jefe del SIEP del Ejército de Andalucía ha recibido orden de incorporarse urgentemente al grupo de Ejércitos, de Baza no puede salir ningún coche sin la autorización del Jefe de Estado Mayor del Ejército. El SIM ha estado en la Jefatura del SIEP buscando al chofer de González. De hecho González ha sido destituido y se ha dado orden de detención contra él pues ya en Torrente fueron por él y no lograron cogerlo por estar avisado de antemano, en la casa donde se encuentra escondido el Campesino ha estado en este día dos veces el SIM.

¿Qué hacer ante esta situación? Sin mando de fuerzas, sin contacto con el Partido y la policía buscando una buena pista. González por conducto del Servicio logra sacar al Jefe de estado Mayor de Andalucía una hoja de ruta, con esta hoja sale el coche de Baza con González vestido de chofer conduciendo y llevando en el coche al instructor del Partido en campo enemigo, es así como se puede recoger a Ungría que continua sin poder moverse a causa de la perna y más tarde al Campesino, Padilla y V. García, trasladándolos a la Base marítima del SIEP en Adra.

Al día siguiente contando con las autoridades del puerto, el jefe de la Base del SIEP organiza un servicio de vigilancia de la costa para lo cual solicita dos embarcaciones que le son concedidas, aquella misma noche, o sea el día 10, al estar ya embarcados se presentó el Jefe de la 23 división, camarada Belda acompañado del instructor en la misma, camarada Espejo, los cuales se vinieron con nosotros así como el personal del la Base del personal del SIEP que compone las dotaciones.

A pesar de estar todo bien preparado en el momento de partir parece que las autoridades del puerto se dieron cuenta de que les habíamos engañado y la última embarcación hubo de salir a tiros.

NOTA: Con objeto de hacerlo más claro sería preferible hacerlo de palabra.

[Firmado y rubricado]:

D. Ungría

Valentín González

V. González

Pedro Padilla

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Traducción de los diarios de Dimitrov, concernientes al PCE durante la guerra civil ( I )

Traducción de los diarios de Dimitrov, concernientes al PCE durante la guerra civil ( I ) Fuente: The Diary of Georgi Dimitrov (1933-1949) /introduced and edite Ivo BANAC, Yale University, 2003.

31/8/36: (...) Enviar emigrados españoles desde América y otros países a España (pilotos, asistencia material para España).

2/9/36: En el Kremlin, ante el Buró Político (BP), Molotov, Kaganovich, Voroshilov, Ordzhonikidze.
- Cuestión del gobierno español. Se acuerda una directiva a la que Stalin da el visto bueno por teléfono. “Buscar la transformación del gobierno Giral en un gobierno de defensa nacional, encabezado por Giral con una mayoría de republicanos, participación de socialistas y dos comunistas, y con representación de catalanes y vascos”.
- La cuestión de la ayuda será incluida y discutida en el BP.

3/9/36: (...) En la Comintern.
-Situación en España es crítica.
- Enviar un “hombre [agente] especial” a París para ayudar a los franceses en la compra y transporte de armas y aeroplanos.

4/9/36: En la Comintern por la tarde (¡España!)

12/9/36: Llega la delegación de Málaga (encabezada por el diputado Bolívar –solo tres personas-) en el vapor de Batum (buscando petróleo y principalmente solicitando armas). El vapor tiene una tripulación de 41 hombres (comunistas y anarquistas). Ercoli [Togliatti] habla con ellos. Le piden entre 8 y 20 mil fusiles, 500 ametralladoras y munición.
-Llega Pollit. Hablo con él, quedándome una turbadora impresión (ansiedad, confusión, etc, acerca de nuevas dificultades para el Frente Unido en España)

13/9/36: Llega Thorez.
-Discusión: el PCE no ha cumplido su misión. Trabajo desorganizado y descoordinado. Marty toma decisiones de acuerdo a su sola voluntad personal. Conclusión: Juntar los trabajos de Thorez y Marty no es aconsejable.
(Los socialistas quieren la ruptura del Frente Popular y echan la culpa de ello a los comunistas). Bases: La campaña española.

14/9/36: En el Kremlin. (Molotov, Kaganovich, Andreev, Yagoda, Slutsky, Moskvin, Uritsky).

- Organización de la ayuda a España (...)

15/9/36: Reunión del Secretariado (Otros participantes: Thorez, Pollit, Koplenig, Hathaway, Clément, Vassart). Discusión de los nuevos aspectos de la situación internacional en relación a España, etc. Apoyar la continuidad de la política de FP.

16/9/36: Información de España y del FP en Francia (...)
Cuestión de las armas de Francia a España. Cualquier medio se considera adecuado para alcanzar el objetivo.

17/9/36: Reunión del Presidium (...) Codovilla informa sobre España. Ercoli informa del proceso y la campaña. Moción: Creación de dos comisiones (en el centro de dirección y en cada país).

18/9/36: Reunión del Secretariado.
-Discusión de la política y actividades del partido español. Campaña internacional. Ayuda material (...) Especial discusión sobre la situación técnica con Pollit, Fried y Codovilla.
-Marty convocado desde Madrid.

19/9/36: Reunión del Secretariado (Gotwald entre otros participantes). Rosenberg se dirige a mí:
1. Debe organizarse la dirección de las Brigadas Internacionales.
2. Fortalecer el núcleo de su oficialidad.
3. Enviar nuevos y mejores trabajadores.
4. Enviar a Mandalian para el trabajo político y organizativo
5. Contemplar a los anarquistas como una organización de masas de los trabajadores.
6. Fortalecer los aspectos sociales en la plataforma de lucha contra los rebeldes. Reacción de las capas pequeño-burguesas y del campesinado, control obrero, etc.

20/12/36: Reunión del Secretariado sobre la cuestión polaca (...)
Thorez y Cachin envían el siguiente telegrama:
“En vista de la extrema intensificación de la intervención en los asuntos españoles por los estados fascistas y el incremento de la amenaza para el proletariado y la República Española, consideramos imperativo un encuentro entre los delegados de la Comintern y Brouckere (de la Internacional Obrera Socialista) aconsejando la formación de un comité de coordinación entre la segunda y la tercera internacional para abordar los problemas de la ayuda al pueblo español, como:
1. Tomar medidas contra el transporte y establecimiento de tropas alemanas e italianas en España.
2. Ayuda con alimentos básicos, medicinas, organización de hospitales de campaña, evacuación de población civil, provisión de medios de transporte (camiones), asistencia técnica mediante fuerzas cualificadas que puedan contribuir a la defensa de las tropas republicanas, etc.
3. Cualquier forma de ayuda al movimiento de voluntarios en beneficio de la República española.
4. Reclutamiento de Brigadas Internacionales.
5. Convocar campañas políticas en apoyo del pueblo español. A este fin, recomendar la formación de comités de coordinación en los respectivos países. Estamos dispuestos a discutir cualquier otra propuesta que pueda ser tomada para coordinar acciones por parte de las dos internacionales en beneficio del pueblo español.

22/12/36: (...) Rozumova y Gero, sobre asuntos españoles. Brigadas Internacionales: Se han enviado más de 9.500 hombres.

7/2/37: Discusión con Cachin y Vaillant-Couturier sobre asuntos franceses y españoles. Luego parten [para España].

7/3/37: Informe de Marty sobre España.

8/3/37: Escritores españoles: Alberti y María de León (sic).

12/3/37: Tarde en casa: Foster, Marty y Ercoli.

14/3/37: Tarde en el Kremlin (BP). Stalin, Voroshilov, Molotov (después Kaganovich). Con Marty y Ercoli. Discusión sobre asuntos españoles.
- Unir los partidos comunista y socialista en un Partido Socialista de los Trabajadores común (si los socialistas insisten, el partido unido no estará incluido en la IC, pero entonces tampoco debería estarlo en la segunda internacional).
- El eslogan “No pasarán” es la consigna de la resistencia (¡Se necesita una ofensiva en este sentido!)
- No es precisa la caída de Caballero. (No hay otra figura más conveniente para encabezar el gobierno).
- Conseguir de Caballero la renuncia al puesto de ministro de la guerra (y apoyar a cualquier otro comandante en jefe).
- Durante la posible remodelación, los comunistas pueden solicitar la ampliación de la participación del partido en el gobierno.
- Si hubiera una decisión de las potencias para evacuar España, las Brigadas Internacionales pueden ser desmovilizadas y retiradas a retaguardia, como trabajadores de la producción, etc.
- Continuar el reclutamiento (especialmente de una brigada internacional para Cataluña).
(Mociones presentadas a Stalin en su dacha, el 16 de marzo de 1937).

16/3/37: En la dacha de Stalin.
Stalin, Molotov, Kaganovich, Voroshilov, Mikoyan, Marty, Ercoli y yo.
-Hacia las 2:30 de la mañana.
-Cordial recibimiento, especialmente a Marty. Stalin bromea: “Al fin y al cabo, Ercoli tiene su destino, Marty está en la organización de las brigadas internacionales, pero no encuentras a ningún búlgaro; no hay búlgaros allí; ¡la Academia de Ciencias debería investigar este fenómeno y llegar hasta el fondo del asunto!”.
-En varias ocasiones ha hecho bromas sobre esto (no por casualidad, seguramente...)

19/3/37: Marty sale [para España].

20/3/37: Stalin recibe a los escritores españoles Rafael Alberti y María Teresa León. Gopnev traduce. [Hablan sobre]:
a. La naturaleza de la revolución en España. El pueblo y el mundo entero se han dado cuenta de la verdad- El pueblo español no está en este momento en condiciones de marchar hacia la revolución proletaria-. La situación interna y en especial la internacional no lo favorecen. (Esto era diferente en Rusia en 1917, la extensión geográfica, la situación de guerra entre países capitalistas, entre la burguesía, etc). En España, la proclamación de los soviets uniría a todos los estados capitalistas y al fascismo.
b. A escala global, España es ahora la vanguardia. La vanguardia está siempre tentada a marchar por delante de los acontecimientos –y esto entraña un gran peligro-. La victoria en España puede aflojar la opresión del fascismo en Italia y Alemania.
c. Los partidos comunistas y socialistas deben juntar sus fuerzas – ahora tienen el mismo objetivo básico- (la república democrática). Tal unión debe fortalecer el FP y ejercer un gran efecto sobre los anarquistas.
d. Caballero ha demostrado su carácter resuelto y su voluntad de luchar contra el fascismo. Caballero debe ser preservado como cabeza del gobierno, pero debería dejar el mando de la guerra a otro.
e. El alto mando no es de fiar. Siempre ha traicionado en vísperas de cada ofensiva de las unidades republicanas. ¡El ejército republicano ha ganado grandes ofensivas en las que el estado mayor no ha participado! ¡La batalla de Guadalajara es el ejemplo perfecto!
f. Madrid no debe rendirse bajo ninguna circunstancia. La caída de Madrid iría seguida del reconocimiento de Franco por Inglaterra, lo que causaría la completa desmoralización de los republicanos y conduciría a la derrota final (...)
g. [Stalin] cree en la victoria de la República española. Tras la abierta intervención de los italianos y los alemanes, la República española lucha duramente y se defiende contra los invasores extranjeros.

15/11/37: (...) Discusión con González Peña (secretario de la UGT y camarada del PSOE –un minero de Asturias). Apoya la unión de los partidos comunista y socialista de inmediato, porque existe el peligro de una reducción de la asistencia a la República española desde la segunda internacional y la Internacional de Amsterdam y los círculos democráticos.

17/2/38: [Manuilski, Dimitrov, Stalin y Molotov].
Stalin:
1. Los comunistas españoles deben abandonar el gobierno. Ellos tienen dos puestos secundarios. Si los comunistas dejan el gobierno, la desintegración del bando de Franco se intensificará, y la posición internacional de la República española se volverá más tranquila. Su salida no será resultado de un malestar con el gobierno, sino en interés de facilitar las tareas del gobierno. El pretexto será que como los sindicalistas no participan, los comunistas encuentran inútil seguir en el gobierno.
2. Apoyar al gobierno pero no participar en él, este será su papel en el nuevo escenario.

27/8/38: Conferencia con los españoles. Manuilski, Ercoli, Kuusinen, Moskvin, Uribe, Antón, Dimitrov.
La cuestión del cese de las operaciones militares y las negociaciones de paz en España pueden abordarse solo tras la salida de las tropas invasoras alemanas e italianas de España. Hasta ese momento, lucha sin piedad contra los rebeldes y los invasores.
- Combate contra los capituladores en el campo republicano.
- La desintegración dentro del campo franquista es una de las condiciones esenciales para la victoria del pueblo español.
Dos factores de la victoria sobre los invasores fascistas:
a. [Alcanzar] su misma fuerza política y militar.
b. La desintegración dentro del campo franquista y entre la población de ese territorio.
- El principio de “fraternización” con los españoles enrolados en el ejército de Franco no debe ser aceptado.
- Las Brigadas Internacionales son oficialmente retiradas.
(Marty y el Comité Central [CC] del PCE son encargados de la evacuación organizada y de la toma de decisiones sobre los voluntarios).

10/10/38: Telegrama de Manuilski:
“En vista del hecho de que Browder pueda permanecer solo un par de días, no hemos perdido la oportunidad de contactar con él antes de tomar el avión. Y he aprovechado tu consejo, y lo he hecho por telégrafo. He planeado mantener las siguientes cuestiones con él:
1. Desarrollar la campaña de sanciones contra Japón en relación con la resolución de la Liga de Naciones.
2. Luchar contra Munich y por la defensa de España.
3. Ayuda material y de alimentos para España.
4. Situación de la clase obrera en EEUU.

Telegrama del Secretariado:
Hay un tremendo lío en la internacional juvenil socialista; la mayoría está contra Munich. Me inclino a pensar como Raymond Guyot y Santiago Carrillo, hay que presentar una propuesta de asamblea para negociar el frente unido. Avisa, por favor.

Telegrama a Manuilski, Kuusinen, Moskvin: (...) Respecto a la ayuda a la República española en material y alimentos, debe movilizarse a la opinión pública y específicamente a los círculos gobernantes influyentes contra las exportaciones fraudulentas, y en torno a que la destrucción de la República española ha sido planeada por Mussolini, Hitler y Chamberlain. Respecto a la campaña contra los invasores, deben emplearse todos los medios (prensa, radio, gente, etc) para organizar la asistencia ideológica y política al movimiento de los trabajadores (…)
15/10/38: Para Manuilski, Moskvin, Friedrich: En relación con el proceso del POUM, he encargado tomar las medidas apropiadas en orden a lo siguiente:
1. El proceso público es eficaz y publicita los crímenes contrarrevolucionarios y el papel de los agentes fascistas, trotskistas y extranjeros;
2. Denunciar la protección de la segunda internacional, en particular de los Independientes ingleses, y de los Pivertistas franceses, cómplices en estos crímenes;
3. Utilizar este proceso, difundiéndolo por la prensa y por otros medios a escala internacional, para la expulsión de los trostkistas de las filas del movimiento obrero. Ercoli, Luis [Antón] y Julius tomarán la responsabilidad directa de la conducción de esta campaña.

17/10/38: Telegrama recibido de Moskvin:
El camarada Ercoli informa respecto a la conferencia de Paris, donde el problema básico ha sido, principalmente, cierta confusión sobre lo que desaparece en la recepción de nuestras consignas, y la subsiguiente intervención de Thorez. Esto último ha provocado una cierta reacción de malestar y de crítica por parte de José Díaz, Dolores Ibárruri y Ercoli, concerniente a la deficiencia de nuestra actuación en general y en particular en Francia. El camarada Ercoli considera que es necesario por nuestra parte “alzar la voz” en los problemas de la lucha por la unidad y la paz tras Munich.

17/10/38:

(...) A continuación, Ercoli trasmite lo siguiente:

(...) 3. Hay una tendencia de algunos camaradas a evitar la autocrítica y a evitar declaraciones por temor a “perjudicar la unidad” o a “obstaculizar las actividades del gobierno”.

4. Esto es no comprender claramente la necesidad de desarrollar la independencia de la clase obrera en orden a influir y dirigir las fuerzas democráticas, previniendo la traición, expulsando a los traidores, etc.

5. Es esencial, de paso, dirigir la crítica contra los capituladores y traidores para restablecer la relación política con los elementos democráticos, pacifistas, intelectuales, y otros, que experimentan ahora una confusión y un sentimiento de impotencia que puede tornarse en hostilidad hacia nuestra política de Frente Popular.

En conclusión, Ercoli señala que de dos meses a esta parte se ha notado un descenso de la ayuda a España, en vista de lo cual, deben tomarse medidas para intensificar la ayuda, y que todo lo que se haga será bueno.

10/12/38: Telegrama de España (El plan de Negrín es inaceptable, es un farsante con tendencia a la dictadura personal. En este escenario, conseguir la unidad entre los sindicatos es esencial para la victoria. Esto es lo que Negrín tendría quehacer para superar las dificultades inmediatas entre las camarillas del viejo partido.

26/1/39: Conferencia sobre los acontecimientos españoles (Manuilski, Florin, Kuusinen, Gotwald y Dimitrov).
-Instrucciones para enviar a Thorez, Browder y otros:
- A Thorez: Convocar una reunión entre representantes del FP y las direcciones [de los partidos] para tratar de la ayuda a España. Hablar con Herriot, Kerillis y otras prominentes figuras con influencia sobre el gobierno y las direcciones partidarias.
- A Thorez: Cachin y tú haréis un llamamiento inmediato en nombre de la IC a la IS con la propuesta de unir esfuerzos para enviar todo tipo de ayuda a España a través de los gobiernos de Francia, Inglaterra, EEUU y los países escandinavos, para levantar el bloqueo y organizar la acogida de refugiados. Presionar al gobierno proponiendo organizar reuniones conjuntas y manifestaciones populares. Todo con el fin de movilizar a Francia, con otras organizaciones de trabajadores, y hasta con los radicales. Mientras, todos los PPCC de los demás países, primero y fundamentalmente en Inglaterra, secundarán esta línea. Enviar una delegación del PCF a Cataluña, consistente en tres personas, encabezada por un miembro del BP, con el propósito de permanecer con los camaradas españoles durante estos duros días, oponiéndose alerta a la capitulación de parte de cierta burguesía y de los elementos socialistas del FP. Aconsejar a los camaradas españoles mantenerse a todo trance en Cataluña. Acelerar el envío de voluntarios.

- A Browder: Aconsejar a todas las organizaciones democráticas y de trabajadores emprender acciones conjuntas proponiendo cualquier forma de ayuda a España a través del gobierno de EEUU y otros países, una campaña para levantar el bloqueo y acoger a los refugiados. Presionar al gobierno, organizar actos conjuntos y manifestaciones con otras organizaciones. Por medio de las organizaciones democráticas, apoyar la declaración de Rooselvet en defensa de España. Pasar estas instrucciones a Canadá y a los países sudamericanos.

- ¡Barcelona ha caído!

27/1/39: Telegramas a Paris (con nuevas instrucciones obre España).
- Carta al camarada Stalin (incluyendo el llamamiento del PC).
- Consideramos correcta la línea política del llamamiento. Los camaradas españoles han sido advertidos –a pesar de todo- de continuar la lucha.
- Diversas medidas para intensificar la ayuda a la República española, incluyendo el envío discreto de voluntarios.
- (Solicitamos instrucciones en relación con esta extremadamente crítica situación).

7/2/39: Telegrama a París.:
1. Trasmitir lo siguiente al CC español: La resistencia debe ser mantenida, a pesar de la pérdida de Cataluña, a este propósito el frente de Levante debe ser activado; la capitulación del gobierno español debe ser prevenida mediante la sustitución en el gobierno de los simpatizantes de la capitulación por simpatizantes de la resistencia.
2. La línea de la resistencia total en España debe ser mantenida. Presionar a vuestro gobierno para ayudarlo mediante la movilización de masas. Tomar todas las medidas para asegurar el traslado del ejército de Cataluña a la zona central; evitar el hundimiento como resultado de una posible provocación; organizar inmediatamente el suministro de todas las armas y alimentos necesarios para Valencia. Movilizar todos los recursos del partido y del FP para acomodar a los refugiados y no conceder ocasión de que se desmoralicen. Proporcionar informes regulares de la situación.

15/2/39: Resolución del BP soviético del 2 de febrero (…)
1. Autorizar el retorno y la entrada en la URSS de 300 personas enviadas anteriormente como voluntarios del Comité Ejecutivo de la IC y localizados ahora en Francia.
2. Designar a los camaradas Beria y Litinov para arreglar todos los asuntos relacionados con el retorno de las personas señaladas en el punto 1.

7/4/39: En el Kremlin (José Díaz, Manuilski, Dimitrov, traduce Kuylova).
- Stalin, Molotov, Beria. Transferir los objetos de valor del partido español a través de los camaradas franceses (transferir directamente al CC español de acuerdo al inventario, actas, etc).
- Stalin: Los españoles son valientes, pero descuidados. Madrid estaba por completo en manos de los comunistas, y súbitamente otras fuerzas se adueñaron del poder y comenzaron a matar comunistas. No está claro por qué sucedió así. Parece que los comunistas, de algún modo, se durmieron, dejando a las masas abandonadas, sin liderazgo. El objetivo no era luchar bajo cualquier circunstancia, hasta que las fuerzas se agotaran. Si la situación era insoportable, el partido podía considerar si era posible reemplazar el gobierno por otro, más aceptable para el momento presente, y que procediera a poner fin a la guerra. ¡Pero el partido estaba obligado a decírselo claramente a las masas!
Hay momentos en que tienes fuerzas insuficientes para continuar la lucha.
Hay tiempos en que sufres derrotas.
“Hemos sido aplastados”, dijo Lenin en 1905.
No estamos obligados a mantener una ofensiva a cualquier precio, pero el partido necesita contarle claramente a las masas por qué debe hacerlo, antes que retirarse y dejar a las masas abandonadas, desorientadas.
El partido debería haber explicado por qué el gobierno se retiraba sin lucha. Adoptar una posición clara respecto a la Junta de Madrid. El gran fracaso es que Miaja y los otros han encubierto a los capituladores y han actuado como tales. Ellos han conspirado en Madrid desde la caída de Cataluña.
¡Madrid debía ser diferente!
¡Los comunistas fracasaron en su propósito!
Como la lucha del enemigo para someter a los comunistas se ha mostrado eficaz, ello proporciona enormes experiencias. Con la entrega del poder y con la retirada, [los comunistas españoles] fueron incapaces de manifestarse.
Conviene [realizar] una conferencia de los comunistas españoles para aclarar todas estas cuestiones, es bueno extraer lecciones para otros partidos. También se puede aprender de las experiencias negativas.
Mirando las opiniones en la carta de Ercoli, [acerca de] que la Junta no podía ser derribada debido a que era imposible romper el frente, Stalin relata un incidente en 1918 en Stalingrado (Tsaritsyn), cuando nuestras fuerzas fueron rodeadas por todos sus flancos y los contrarrevolucionarios alzaron una rebelión en la ciudad. Stalin y Voroshilov sacaron 70 hombres de cada uno de los regimientos y aplastaron la rebelión.

Traducción de los diarios de Dimitrov, concernientes al PCE durante la guerra civil ( y II )

Traducción de los diarios de Dimitrov, concernientes al PCE durante la guerra civil ( y II ) 14/4/39: (...) Discusión con Lister (recién llegado de París). Lister informe:
1. El golpe de Casado ocurrió el 5 de marzo de 1939 (Lister cree que Miaja no es un traidor, sino que fue engañado y envuelto en la conspiración).
2. Negrín, Álvarez del Vayo y otros ministros se hallaban en Elda (un pueblo cercano a Alicante), cerca del aeródromo de la Campa. Allí estaban Dolores, Moreno, Alfredo, Hernández, Checa, Uribe, Modesto, Lister, Castro, Melchor, Claudín, Tagüeña y numerosos comisarios y comandantes del ejército, llegados allí tras la caída de Cataluña para incorporarse a nuevos destinos en el ejército de la zona central.
3. En la tarde del 6 de marzo, Negrín, Del Vayo y otros ministros (menos Uribe) partieron en avión, tras declarar que era imposible prolongar la situación, por que Elda estaba rodeada por los seguidores de Casado y corrían elpeligro de ser detenidos. (Lister afirma que todo esto parece correcto. Allí no se podía hacer de otro modo.
4. En el mismo día (6 de marzo) a las 10:00 p.m. hubo una reunión de losmiembros del CC: Checa hizo un informe sobre la situación. Alfredo hizo un discurso. Materias tratadas:
a. Actitud hacia Casado.
b. Conveniencia de que parte de los líderes del partido se quedasen.
c. Si era posible que todos permanecieran.
- Se concluye:
a. Definir a Casado como un traidor.
b. La necesidad de partir.
c. Dejar a una delegación consistente en algunos camaradas, para organizar el partido y el traslado al exterior de los cuadros que no pudieran permanecer en el país.
Más tarde se celebró una reunión del BP, la noche del 6 al 7 de marzo (a las 3 a.m.) Toboso [Irene Falcón] lee las listas de los que deben embarcar en los aeroplanos ¡Suben 36 personas! Alfredo, Checa y Claudín (de las Juventudes) se quedaron.
5. El 6 de marzo a las 9 a.m. (después de que Negrín y dos ministros partieran), Dolores, Moreno, Monsen [Monzón] y otros vuelan a Orán (evidentemente por decisión del BP).
6. Lister cree que en las condiciones del 6 de marzo, era necesaria esta partida del gobierno y de los líderes del partido, pues de otra forma podrían haber sido arrestados por los casadistas. Pero también afirma que si Negrín (como cabeza del gobierno) hubiera ido a Madrid junto a Modesto y Lister el 5 de marzo (inmediatamente antes del golpe), hubiera sido posible derribar a Casado y restaurar la posición de la República.
[Al margen]: ¡Pero Negrín no tenía ninguna intención de actuar contra Casado!
19/5/39: Discusión con Díaz sobre los asuntos españoles. Traduce Blagoeva. Respecto a los líderes del partido, dice Díaz:
Debe formarse un BP homogéneo (¡los actuales miembros no están suficientemente cualificados!)
- Uribe (que se considera a sí mismo superior a los otros miembros, excepto Dolores y Díaz; posee una autoridad insuficiente).
- Delicado es incapaz de organizar el trabajo.
- Giorla muestra irresponsabilidad y una incurable ambición.
Actuales miembros del secretariado: Dolores, Delicado, Uribe.
- Checa está inmovilizado en Orán.
- Dolores y su secretario [Monzón]; es abogado, en España ha sido gobernador.
- No conviene para secretario de Dolores.

23/5/39: Discusión con Díaz, Dolores y Checa (Checa informa sobre las últimas semanas de la República española).
En la noche del 6 de marzo, Checa y Ercoli abandonaron el aeródromo campo a través. Fueron arrestados por la policía militar de Casado. Liberados el 9 de marzo en Albasade [Albacete]. En Valencia la noche del 10 de marzo. El 11: conferencia con Hernández, Uribe [José Antonio Uribes], Palau, Claudín. El 17 de marzo: Hernández envía a Kirt. Checa hasta el 20 de marzo en Valencia; 21 de marzo: Mufsid; 24 de marzo: ¡en vuelo!

24/5/39: Stepanov. Informa sobre los acontecimientos de España (Ha escrito un detallado informe).
-Informa que los archivos del PCE han caído en manos del “Segundo Bureau” [Inteligencia] francés.
- Marty ha hecho un buen trabajo, en España y ahora en Francia.
-Legros [Maurice Tréand] afirma que esto le ha hecho sospechoso a ojos de [los] agentes del “Segundo Bureau”.
- Legros informa:
1. El gobierno republicano ha entregado al aparato de Legros [la Compañía France-Navigation] objetos de valor en propiedad por valor de 400 millones de francos, por venta y almacenamiento. La transferencia se ha llevado a cabo en tales circunstancias y de tal forma que el gobierno no sabe lo que ha transferido.
2. Nadie, excepto Legros, conoce dónde se han almacenado estas propiedades y de qué forma se procederá a su venta.
3. Sin las apropiadas instrucciones del secretariado del PCE, Legros no puede tocar un solo céntimo.
4. Aún en el caso de que la transferencia se ha realizado sin verificación ni conocimiento del contenido de las cajas, es posible calcular sin miedo a equivocarse que el valor oscila entre 150 y 200 millones.
5. Si fuera posible, ¿a que reservas deben dirigirse los fondos y cómo puede disponerse de ellos?
- Los impuestos requeridos por las autoridades aduaneras ascienden a unos 15 millones de francos ¿Qué se debe hacer con este dinero?

8/6/39: Ercoli y Serggev [Kolev].
Discusión de los trabajos de la conferencia española con Ercoli y Díaz. Comorera presenta los siguientes puntos:
1. La “República catalana”.
2. Admisión del PSUC en la Comintern como sección independiente.
- Las discusiones entre los camaradas españoles son muy encendidas. Los documentos aún no están listos.

Informe de Fernando Montoliú sobre los acontecimientos finales de la guerra civil, desde el golpe de Casado ( y II )

Informe de Fernando Montoliú sobre los acontecimientos finales de la guerra civil, desde el golpe de Casado ( y II ) No lejos de Madrid sin poder precisar dónde encontramos las primeras dificultades que fueron resueltas con relativa facilidad.
Fuimos detenidos por unas fuerzas que si mal no recuerdo mandaba Liberino (socialistas).
Yo iba vestido de civil, por el contrario Carro iba de uniforme.
Antes de que me interrogaran (…) nos llevaron ante un comandante corpulento y en aquél momento tenía muy mal genio.
Me presenté a él como un enlace del general Miaja en servicio de inspección y para encontrar una salida a aquella lucha fratricida. No me acuerdo de que me haya pedido ningún papel de identificación. Nos sentamos al borde de la carretera en lo hondo de la cuneta. Comencé por preguntarle por el estado de la moral de sus fuerzas, las posiciones de cada una de las fuerzas y de sus necesidades.
En ese mismo momento y muy cerca de nosotros estalló un obús de artillería tirado por nuestros camaradas (el combate duraba ya más de una hora).
Liberino de muy mal genio me dijo: “Dígale Ud. al general que lo que necesito son muchos cañones”. Vea Ud. mismo que el enemigo (nuestros camaradas) no nos tiran con mantequilla.
Saqué papel y pluma y escribí:
“Cañones para Liberino”.
Mi objetivo no era ver a Liberino sino llegar a Madrid, sin embargo en todo aquel maremagnum había que saber nadar y orientarse. Me explicó las posiciones de las fuerzas respectivas y el camino a seguir para no caer en manos del “enemigo”. Nos despedimos y nos deseamos respectivamente mucha suerte.
Proseguimos nuestra ruta hacia Madrid sin poder precisar la hora exacta de la llegada.
Carro se acordará mejor que yo de todas las peripecias (…) que debimos atravesar y de todos los tiros que partían de todas partes y en todas direcciones.
Una vez en Madrid el problema era de encontrar al Comité Provincial.
Todo ello me es confuso y no puedo acordarme en qué momento preciso una camarada de la juventud se incorporó a nosotros. Si mal no recuerdo es ella la que nos dijo dónde se encontraba el Comité Provincial de Madrid.
Recuerdo que en la calle Alcalá y me parece Plaza de la Independencia (donde mataron a Dato) los tanques ocupaban la plaza y el medio de la calle. Más tarde supe que eran nuestros.
Atravesamos la calle y nos dirigimos a la calle Serrano, la casa que ocupa el CC. Allí estaban las fuerzas enemigas.
(Haciendo un inciso quiero decir que me habían sido muy útiles los consejos que Togliatti me había dado en Valencia: “Tú nunca digas quien eres, antes de nada trata de saber a quién pertenecen las fuerzas”. Antes de nada “dónde está nuestro E. Mayor”. “Dónde están nuestras fuerzas”. “No olvides que la audacia en esta situación cuenta mucho”. NO olvides, “Dónde están los nuestros”.
Todo esto y lo que no me acuerdo me lo decía entre broma y serio y todo ello de apariencia anodina me resultó muy útil en todo aquel periodo).
Y así fuimos atravesando diferentes zonas, unas nuestras y otras enemigas.
Me parece que es la calle Velásquez donde nos echaron el alto de nuevo unas fuerzas que bien armadas de ametralladoras nos pusieron contra la pared y me era fácil aplicar el consejo ya que a nada quería responder. Por fin nos dijeron bajar los brazos y ante la acumulación de varios soldados y la llegada de un teniente comprendí que eran fuerzas guerrilleras. Les hablé y pregunté por el camarada Hungría. Esto les metió en confianza y al ver mi documentación de miembro del Partido todo se puso en claro.
No puedo precisar si fueron los guerrilleros o los camaradas de la juventud (…) nos condujeron hasta el Comité Provincial de Madrid.
Así atravesando diferentes zonas, unas veces valiéndonos del salvoconducto de Miaja, otras del documento de miembro del Partido conseguimos llegar hasta el puesto de mando del Partido.
No puedo acordarme si a la Ciudad Lineal o Ciudad Jardín o Fuencarral. Solo me acuerdo que allí encontré al Partido y que había llegado al objetivo fijado de avance.
Apenas puedo acordarme de los comunistas que allí había, de los que más guardo un vago recuerdo son Diéguez, Mendezona, Jiménez y me parece Ascanio.
Aquello estaba invadido de camaradas de una actividad febril, oficiales del ejército y hombres de civil entraban y salían constantemente para cualquiera que llegaba del exterior como yo no había ninguna duda que allí residía un estado mayor y se sentía una intensa actividad de estado de guerra. La moral era buena. Los camaradas estaban poco al corriente de lo que pasaba en el resto de España.
Se celebró una reunión del Comité Provincial; tengo idea de haberles informado del documento del Partido publicado en Valencia y (…) haberles llevado un ejemplar.
Se examinó la situación a la vista del informe. Supongo que los camaradas habrán informado con detalles este periodo.
Allí se acordó pedir una entrevista al coronel Casado a la que yo debía asistir.
Para ello me pusieron en contacto con el coronel Ortega que en aquellos momentos ocupaba un chalecito de los alrededores de la plaza de toros (vieja).
Al llegar a casa de Ortega este me parece que ya estaba informado de mi visita. No obstante le expuse el motivo que me llevaba ante él y sin ninguna vacilación después de haber terminado mi exposición cogió el teléfono, hizo el número y alguien respondió. Ortega dijo:
Aquí el coronel Ortega. Desearía hablar al coronel Casado. Le mandaron esperar y después de algunos minutos se entabló el diálogo siguiente. (Doy lo más aproximadamente pues no es posible acordarme de todo):
- ¿Coronel Casado? Aquí el coronel Ortega. A mi lado se encuentra un miembro de la dirección del Partido Comunista, que desearía tener una entrevista con Ud.
- Ud. sabe Ortega que en este asunto yo no estoy solo y que debo consultar con mis amigos.
- Se que tienes cosas muy importantes a decirle y proposiciones a hacerle.
- Antes veré si puedo recibirle mañana a las 11 de la mañana.
-Ortega: ¿Qué garantías me da usted, mi coronel, de que no va a detenerlo?
- Mi palabra de honor.
- ¿Es que Ud. no podría recibirle ahora mismo? No tardaría en llegar.
- Casado: El caso es, Ortega, que en estos momentos [tengo] unos amigos ingleses y no se cuándo estaré libre.
- Ortega: Bueno, mi general (sic), mañana a las 11 de la mañana.
- De acuerdo.
Con el resultado de esta conferencia telefónica volví al CP. Se celebró una nueva reunión y se llegó a la siguiente conclusión:
1º Que 24 horas era mucho esperar.
2º Que las garantías no eran suficientes.
3º Que lo más importante era volver a Valencia a informar a la dirección del Partido.
4º Volver a Madrid con instrucciones.
No se si los acontecimientos que relato siguieron en orden cronológico, es mucho el tiempo que ha pasado y muy difícil poderlos relatar unos detrás de otros.
No puedo situar en qué momento visité a Rodríguez Vega.
Sin embargo me acuerdo muy bien haber tenido una entrevista con él.
Si mal no recuerdo era por la calle Fuencarral. Allí había varias personas y no podía saber quien me indicó que allí estaba Rodríguez Vega. Subí al piso y a la persona que me recibió le pedí ver a Rodríguez Vega. Preguntó de la parte de quien y le hice saber que era un miembro de la dirección del Partido Comunista. Vega salió inmediatamente y me invitó a entrar en el despacho.
Me encuentro frente a un hombre enfermo y su aspecto no reflejaba ninguna vitalidad.
Allí esperaba ¿Qué?
Le expliqué el objeto de mi visita. Hablé de lo injusto del final de la guerra; de la traición de la junta; de la capitulación; de la necesidad de llegar a un compromiso para replegarnos unidos, de lo canalla que era entregar al franquismo los rehenes comunistas, del juzgamiento que en su día haría nuestro pueblo de la conducta de cada partido y de cada uno de nosotros.
En honor a la verdad debo decir que de su boca no salió una sola palabra en defensa de la junta y mismo ante una pregunta concreta mía, como es la cuestión presos, rotura de la unidad antifranquista, etc. Sin ser muy enérgico dio a entender que estaba de acuerdo con nuestra posición. Me dio la impresión de un hombre vencido, porque en el fondo de su alma comprendía que el Partido Comunista tenía razón.
Esta apreciación hacia mí me llevó a hacerle una proposición concreta.
Le propuse me acompañara a visitar ciertas personas de la junta a fin de llegar a un entendimiento que pusiera fin al derramamiento de sangre entre las fuerzas antifranquistas y que habían luchado juntas desde el primer día.
A fin de podernos situar unidos frente al franquismo, a fin de tratar de rehacer una pequeña unidad para salvarnos todos juntos.
Me dio la impresión de comprender muy bien el alcance que tenía la “paz honrosa”.
Ante mis dudas de esa paz y cuando le decía que Franco continuaría la represión contra el Partido para luego pegarle a los demás, asiente con la cabeza. Creo que veía claro, pero estaba vencido al avance. Le costaba mucho reaccionar.
No quiso aceptar mis proposiciones, sin embargo se notaba en él el deseo de hacer algo.
Me costó mucho arrancarle de su mutismo y si bien no quiso acompañarme no se negó a coger el teléfono para hacer ciertas gestiones, y a nuestra petición telefoneó a varias personas cuyos nombres no me vienen todos a la memoria, sin embargo me acuerdo que llamó a Besteiro y Casado entre otros.
Las conversaciones con estas personas giraron en torno a lo que con él se había discutido y puedo afirmar que planteó muy correctamente principalmente el problema de los presos. De la conversación resultaba que estas personas le prometieron interesarse en la cuestión y se hicieron algunas promesas de que no serían entregadas al franquismo.
Consultó con algunas otras personas, pero como digo más arriba no me acuerdo de los nombres.
Me prometió ocuparse del asunto y luchar todo cuanto pudiera por nuestros camaradas.
Nos quedamos, si puede decirse, como amigos y guardo un buen recuedo, a pesar de sus debilidades, de su actitud. De esta actitud di cuenta a su debido tiempo a la dirección del P. en Valencia.
En conclusión se puede decir que el Partido hizo cuanto a su alcance estuvo para ayudar a la liberación de nuestros camaradas detenidos como rehenes por la junta. Y a la posibilidad de una retirada todos juntos para salvar el ejército republicano, en honor a la verdad debo decir que Rodríguez Vega estuvo de acuerdo con estos objetivos y si bien es posible que no hiciera todo lo que podía, sin embargo sus intervenciones telefónicas fueron claras y reflejaban este sentido.
No puedo precisar se di estos informes al CP, pues como digo me es imposible reconstruir cronológicamente los acontecimientos.
En las reuniones del C. Provincial se estimó que era mucho esperar (24 horas) para dar al coronel Casado y que lo más urgente en aquellos momentos era volver a Valencia, informar a la dirección del P. y volver a Madrid con nuevas instrucciones con arreglo a la situación general.
No se si es en el primer viaje o en el segundo que las instrucciones dadas por la dirección eran ya las de evacuar los cuadros del Partido. Los camaradas se acordarán posiblemente mejor que yo.
La reunión del C. Provincial se terminó muy tarde y no puedo acordarme en qué momento preciso perdí de vista a Casto.
Serían aproximadamente las 10 de la mañana cuando me puse en viaje hacia Valencia. Salí de la zona que controlaba el Partido, no era difícil, sin embargo unos momentos más tarde había que entrar en la zona que controlaba la junta y allí de nuevo fui detenido por unos soldados en armas.
La cosa fue bastante espectacular ya que era “un individuo que venía de la zona comunista”. Aquello comenzaba a tener un carácter agrio (…) y después de forcejeos verbales me llevaron a una casa y allí sobre la mesa pusieron el salvoconducto de Miaja y mi documentación de miembro del Partido (se trataba de una carta con una fotografía y mi nombre en la que se decía que era miembro del CP de Madrid). (Esta carta la poseíamos todos los miembros del CP desde el comienzo de la guerra).
La carta fue de mano en mano y era lo único que les interesaba.
No negué ser miembro del Partido pero esto no era suficiente. Se explicó el motivo del viaje, el punto de vista diferente del de la junta, la necesidad de un repliegue de todas las fuerzas antifranquistas unidas.
Se abrieron dos puntos de vista distintos sobre que habían de hacer conmigo. Allí presente se encontraba un teniente, de una estatura media y más bien delgado, hasta ese momento no había intervenido. Las discrepancias continuaban en aumento hasta que alguien propuso como solución llevarme ante “el compañero Mera y que él decida”.
En ese momento supe que me encontraba en manos de las fuerzas de Mera.
A decir verdad, pensé que mi actividad había llegado a su fin y explicaré por qué.
Pensé enseguida en nuestro pasado y en nuestra actividad común en el seno de la FAI y pensé en la última reunión con él (…) Perteneciendo a un grupo anarquista que (…) se llamaba “Los Iconoclastas” con los camaradas [aquí unos nombres] se reunió un pleno de la FAI en el Pardo para juzgarnos como “agentes al servicio del oro de Moscú”. Dicho pleno acordó nuestra expulsión de la FAI.
Una reunión de ese género ya podéis imaginaros cómo se suele desarrollar.
(…) Todo el mundo miraba a Mera (en aquella época, la palabra de Mera era la quue sentenciaba) y en honor a la verdad Mera no abrió la boca. Votó la expulsión pero no dio prueba de ir más lejos. Seguramente no estaba muy convencido de la paparrucha del “oro de Moscú”. Sin embargo, creo que por infantilismo dimos la “prueba” nosotros mismos.
Al fin expulsados y terminada la reunión nos cayeron los epítetos más bonitos que se puedan oír y en esa atmósfera sobrecargada, Cortijo se arrancó a cantar “La ley leninista”…. Hicimos coro con él y así nos retiramos del el Pardo a los gritos de “ahí está la prueba”. Esto me vino a la memoria y pensé que sin duda Mera él también se acordaría de ello.
Todos aceptaron la idea de llevarme ante Mera, salvo el teniente, que dijo aproximadamente estas palabras:
“Compañeros, con un documento firmado por Miaja no se le puede detener. Si bien es verdad que es comunista en cambio debemos respetar la orden de Miaja. Ya sabéis que el compañero Mera ha dicho de no disgustarle si no es algo grave (según supe llevaba varias noches sin dormir).
“Hay que dejarle que continúe las gestiones por la paz”, etc.
Una sola vez nos encontramos las miradas y allí comprendí que en aquel teniente había algo más que un “compañero anarquista”. Su expresión en la mirada era el reflejo de todo un pensamiento en su cabeza pero que no podía exteriorizar abiertamente. Al fin terminó por convencerles y me pusieron en libertad para que continuase mi camino, reintegrándome (contra la voluntad de algunos) el documento de Miaja y mi documentación de miembro del P.
Continuamos mi viaje llegando a Valencia donde se informó a la dirección del P. de todo lo que aquí se dice. Lo que quedaba de la dirección del P. más los que se habían incorporado celebramos una reunión. Cada uno de los camaradas que habían estado a puntos distintos explicaron respectivamente la situación que habían encontrado en cada lugar y creo que es en esa reunión donde se tomó la decisión, ante la gravedad de la situación, de salvar los cuadros del Partido.
Y con este [objetivo] volvimos a salir varios camaradas a diferentes puntos de España. Se decidió que tenía que volver a Madrid. Si mal no recuerdo lo hicimos juntos con Larrañaga (si e realidad es así, supongo que él habrá informado). Recuerdo vagamente de otro viaje una parada en Ciudad Real (no estoy seguro) por el contrario estoy más cierto de un viaje a Sagunto a fin de sacar los cuadros del Partido.
De nuevo en Madrid se consiguió creo que caramente salvar al Partido, salvar al máximo posible de cuadros. Entre los camaradas que más me acuerdo de este periodo es la delegación del PSU en Madrid, a los que se les dio la consigna de evacuar Madrid hacia Levante.
Montiel, que se encontraba en una casa en la que había un papel en la puerta con un sello de la embajada americana, y que decía encontrarse bajo dicha protección, hizo resistencia a salir.
Miguel, a quien pude contactar y que exponiéndole el objeto de mi viaje no quería salir de Madrid. Me acuerdo vagamente de la conversación. Si este camarada vive podrá confirmar. Sostenía que él no podía salir sin el acuerdo de la IC. Me acuerdo haberle dicho que la dirección del Partido había decidido esto. Creo me respondió que él dependía de otra organización. Entonces, le hice saber que mi misión había sido bien especificada por Checa y Togliatti y que si bien este no me había hablado del caso de (Miguel) personalmente, en cambio nos había recomendado sacar el máximo de camaradas.
En este caso, dijo, acepto y salgo de Madrid. Me parece hicimos el viaje de vuelta a Valencia juntos. Me queda muy poco recuerdo de este viaje [porque hago una mezcla de los tres que hice].
Llegada a Valencia donde se celebra la última reunión a la que asistieron Togliatti y Checa.
Se acuerda la continuación del centro de dirección hasta el final de la guerra. La actividad principal que debíamos tener y permanecer al frente del P. hasta el último momento. Una vez perdida la guerra, tratar de salvarnos.
Me viene a la memoria muy vagamente un viaje en un coche y no puedo precisar ni dónde ni por qué de ese viaje. Sí me acuerdo que [iban] en el coche Checa, Togliatti, Cristóbal y el que suscribe. El detalle que más me recuerdo es que en medio de la conversación Cristóbal e alta voz empezó a cantar “Una mañana de niebla… y no hay quien pueda salir de aquí con un temporal”. Esto vino a interrumpir la conversación y recuerdo bien que Togliatti de todos sus dientes empezó a reír, Checa le siguió y la conversación tomó este otro carácter. No puedo acordarme de quien inició la conversación de “cómo habrá que ponerse para morir ante el enemigo”. Todo ello seguido de comentarios y riendo a pesar de la situación.
Por Valencia desfilaron esos días docenas de camaradas que iban y venían en todas direcciones. De todos ellos el que con más frecuencia me ha venido a la memoria en todos estos años es Claudín. Se dirigía al puerto de donde salía un barco con los camaradas (…) Al verme hablamos de mi viaje a Madrid y al separarnos me dijo “Si puedes hacer algo por Josefina, hazlo. Ya sabes en qué estado se encuentra”.
Así fueron desfilando docenas de camaradas y ya se veía el final de la guerra como inminente.
Nosotros mismos ya estábamos precavidos del fin próximo. Togliatti y Checa empezaron la preparación para salir, antes dejaron una serie de consignas a cumplir.
Por nuestra parte vimos la necesidad de la salida de estos camaradas. La última conversación con ellos después de indicarnos las cosas a hacer es aproximadamente la siguiente: “Bien, camaradas, el momento de separarnos ha llegado. Vuestra misión es manteneros al frente del Partido mientras halla hombres en pie de guerra. Después tratar de salvaros si podéis”.
Togliatti habló de la manera de llegar a pie hasta Francia y con su habitual tranquilidad y siempre del mismo carácter indicó una serie de caminos a seguir. Lo que más me acuerdo es que con frecuencia decía “por el Priorato” Es la primera vez que yo oía hablar del Priorato.
Y se puso a explicarnos toda una técnica de cómo se podían coger las gallinas de un gallinero sin despertarlas. Entre broma y serio dijo aproximadamente lo siguiente: “Las gallinas cuando duermen están subidas en unos palos. Si entras y tratas de cogerlas se despiertan y hacen mucho ruido (…) Las gallinas no pueden dormir con nada sobre sus patas, luego entonces, sin alumbrar, sin ruido y muy despacio hay que ponerles una mano encima de la pata y automáticamente y sin despertarse saca su pata para ponerla encima de la mano”. Después, y sonriendo, hacía el gesto de meter la cabeza de la gallina debajo del sobaco”.
Así, entre bromas y cosas serias, nos despedimos de esos camaradas deseándonos mucha suerte.
Los planes para nuestra salida quedaron establecidos; si mal no recuerdo el grupo estaba así compuesto:
Larra, Cristóbal, Ciutat, no se si alguien más y yo. Cristóbal se había provisto de las cartas de las regiones a atravesar y de una brújula.
Me parece que la última reunión que celebramos ya eran las últimas horas de la guerra.
Las personas allí presentes eran, entre otras, que me acuerde Larrañaga, Sosa, Navarro Ballesteros y yo, estaba la famosa Pili que formaba parte de todas las salsas. Con Larra hablamos de la necesidad de hacerla salir de allí. Larra, como más capacitado había planteado, pero solamente dijo “Aquí no vengáis a hacer carantoñas” y la cosa no fue más lejos.
Se inició la reunión exponiendo cada uno el estado en que se encontraban las fuerzas que veníamos de visitar y Larrañaga, que venía de visitar algunos jefes militares del Ejército de Levante hizo una proposición fuerte interesante.
Contrariamente al último punto de vista que se había dicho y a la decisión que se había tomado propuso la creación de la formación de una línea de resistencia de toda la parte de la costa que dominábamos hasta algunos kilómetros del interior. Esto nos permitiría poder resistir hasta llegar a un compromiso para la evacuación del Ejército.
A mí me parece que esto era acertado, sin embargo nadie siguió la proposición de Larrañaga y la debacle comenzó. Se dio la consigna de todos a Alicante. Apareció Charles Tillon para sacar la dirección del Partido y tratar de salvar algunos cuadros pero ya era tarde. La gran masa del Ejército y del Partido se concentró en el puerto de Alicante. Así caímos prisioneros.
Sin embargo el Partido continuó existiendo”.
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Informe de Fernando Montoliú sobre los acontecimientos finales de la guerra civil, desde el golpe de Casado ( I )

Informe de Fernando Montoliú sobre los acontecimientos finales de la guerra civil, desde el golpe de Casado ( I ) “Vivíamos una serie de camaradas, todos ellos comisarios políticos, en una casa de los alrededores de Valencia. Los nombres de todos ellos no me vienen a la memoria pero todos estábamos afectados al Comisariado General cuyo cargo principal ocupaba Hernández.
Una mañana de buena hora al poner la radio para oír las informaciones, oímos la lectura del llamamiento de la junta de Casado en el que se hablaba del fin de la guerra y la paz honrosa. Todos los allí presentes fuimos sorprendidos ante tal acontecimiento y cosa natural empezaron los comentarios..
Acto seguido me dirigí a la casa que habitaba Hernández y allí en la cama se encontraba con la famosa Pili.
Le expliqué lo que acabábamos de oír quedando un poco perplejo. Se vistió y me invitó a seguirle. Montamos en su coche y nos dirigimos hacia otra tienda donde se encontraban los camaradas consejeros soviéticos. Después de las presentaciones me invitaron de nuevo a repetir lo oído por Radio y así lo hice de nuevo.

Un camarada, supongo el responsable de todos ellos, dijo: “Ahora comprendo por qué no tenemos contacto con nuestros camaradas en Madrid”. Ordenó de nuevo se tratara de tomar contacto y una de las personas allí presentes se desplazó a otra habitación volviendo unos minutos más tarde y dijo: “No responden”.
Esto terminó de confirmar que algo anormal sucedía y prácticamente aquello se transformó en una reunión.
Si mal no recuerdo Hernández habló de aplastar a la Junta sin embargo el tovarich con mucha calma planteó una serie de cuestiones y entre ellas que yo me acuerde eran aproximadamente estas:
...Veamos. ¿Qué fuerzas se han sublevado? ¿Con quién contamos? ¿Cómo se encuentran nuestros camaradas? ¿Qué posiciones ocupan? Estas y otras varias cuestiones fueron planteadas reposadamente y calmosamente. Su conclusión primera fue aproximadamente la siguiente: “¿Qué hace y qué posición toma el Gobierno legal ante tal situación?” Esta es una de las primeras cosas que debemos saber. ¿Qué actitud debe adoptar el Partido? Lo primero es concretar el estado real de cada una de las fuerzas en presencia. Hay que poner en conocimiento del Partido. Hay que conocer más detalles”.
Y con esta idea salimos de allí.

Acto seguido nos dirigimos al E.M. del Ejército donde había muy poco entusiasmo y caras muy largas. Hablamos con algunos oficiales entre los que encontramos jefes que querían resistir y otros que pensaban más e marchar que en otra cosa.
Decidimos visitar las unidades del frente de Levante (...) La de tanques que tenía buena moral y dispuesta al combate (recuerdo vagamente Sendín) (...) Al regresar al lugar donde se había establecido el Partido algunas de las carreteras estaban ocupadas por una brigada de carabineros afortunadamente indiferente a todo lo que sucedía. Cada uno de nosotros informamos del resultado de nuestra visita, moral de la tropa, disposición de los camaradas, etc. En cuanto a los camaradas del Partido coincidimos todos que en general sus unidades querían continuar la lucha. No me acuerdo en qué momento preciso apareció Larrañaga. Con todos los elementos que teníamos en mano volvimos a la casa de los tovarich a eso de las cinco de la tarde. Si mal no recuerdo ellos ya habían tenido contacto con Madrid y tenían una idea aproximadamente exacta de cómo se encontraba la situación.

Al entrar en la habitación el camarada responsable de los consejeros leía la historia del Partido, el resto rompía y quemaba papeles, otros preparaban maletas...
Volvimos a [informar del] estado del estado de nuestras fuerzas. El general volvió a preguntar: ¿Qué actitud es la del gobierno legal? Se discutió un buen rato [y] me acuerdo que dijo: “Hay que tomar contacto a todo precio con el gobierno”. Por intermediario de un subalterno se consiguió tomar contacto con Negrín y si mal no recuerdo con Uribe que se encontraban en un aeródromo preparados para salir de España.
De la conversación solo me acuerdo de esto aproximadamente:

Hernández: Señor Presidente ¿Qué hacemos?
Espere un momento que estamos discutiendo; por el momento, nada, dijo Negrín.
H: Bueno, es que aquí la situación la tenemos en la mano y si Usted lo ordena podemos aplastarlos.
El gobierno está reunido para ver que actitud se adopta, respondió Negrín.
De esto es todo lo que me acuerdo.

Terminada la conferencia telefónica Hernández sugirió la idea de “aplastarlos”.
El general que había cerrado el libro tardó en responder y después de reflexionar dijo aproximadamente estas palabras: “Hay que tratar de ver claro, Hernández” “La junta está constituida por todos los partidos y fuerzas que fueron nuestros aliados. El gobierno de Negrín no quiere luchar. El Partido se encuentra solo y aislado. En estas condiciones no podemos enviar nuestras fuerzas a la lucha. Luchar en dos frentes contra el franquismo y contra la junta constituida por los socialistas, anarquistas y republicanos es una tarea superior a nuestras fuerzas. En estas condiciones los sublevados apareceríamos nosotros ante los ojos del pueblo. A mi forma de ver lo que hay que hacer es tratar de llegar a un acuerdo con la Junta. Llegar con ellos a un compromiso. Intentar de salvar al Partido y al Ejército”.
Esto es mal reflejado lo que decía este tío y con estas ideas salimos de su casa no volviéndoles a ver más (al menos yo).

Volvimos a nuestra casa (del Partido) y poco a poco iban llegando más camaradas.
No puedo acordarme en qué momento preciso llegaron todos ellos sin embargo me acuerdo de algunos nombres con los cuales se formó un centro de decisión.
En un momento determinado nos encontrábamos los siguientes camaradas:
Togliatti, Checa, Larrañaga, Sosa, Montoliú, creo Navarro Ballesteros y claro también Hernández.
Este centro de decisión tuvo una reunión donde se acordó dirigir un llamamiento al país y estudió las medidas a adoptar con relación a la nueva situación.
Entre otras cosas, se acordó visitar al coronel Burillo que si mal no recuerdo había sido nombrado por la Junta comandante militar de la plaza de Valencia. Para esta visita se designó al camarada Checa al que acompañaba Montoliú a fin de llegar a un acuerdo con la Junta. Supongo que Checa habrá informado de esto al Partido ya que Burillo no quiso verme.

Al presentarnos y anunciarle la [presencia] de los miembros del Partido que le pedían una entrevista salió el capitán ayudante y dijo “que entre Checa, a Montoliú no quiero verle” (seguramente a causa de que un día, siendo organizador del partido en el Ejército de Extremadura [supe que] tenía una carta cerrada dirigida al general Queipo de Llano y que a su debido tiempo comuniqué al CC; supongo que él llegó a saberlo).
Al salir Checa me hizo saber la animadversión de Burillo hacia mí.
No puedo acordarme si fue antes o después de esta visita se tomó el acuerdo de tomar contacto con el C. Provincial del Partido en Madrid. En la reunión se acordó a propuesta de Larrañaga que en aquellas circunstancias el más indicado era el camarada Montoliú.

Acto seguido empezaron los preparativos para el viaje y la puesta en marcha. Así que salí para Madrid a una fecha y hora que no puedo determinar para tomar contacto con el Comité Provincial de Madrid.
El objetivo era informarme de cómo se encontraba la situación. La orientación con lo de llegar a un compromiso con la Junta a fin de tratar de salvar el Ejército y el Partido. Ver la posibilidad de una retirada organizada de todas las fuerzas antifranquistas. En una palabra, impedir que la junta se sirviera de entregar los comunistas a Franco en pago a su traición.

En paso hacia Madrid y no me acuerdo, supe que Miaja tenía establecido un estado mayor en la provincia de Cuenca. Al mismo tiempo supe que no lejos de allí Juanín con su división estaban estacionados.
En aquellos momentos y no puedo acordarme de cómo fue, apareció un camarada comandante que creo se llama Carro que me acompañó durante algún tiempo y que luego perdí de vista sin acordarme dónde.
Decidí visitar a [Juanín] a quien me parece que no conocía pero que me recibió bastante bien al identificarme.
Su división estaba impregnada de buena moral y en buen estado de organización. Le refiero a Juanín la situación y cómo el Partido luchaba para encontrarle una salida y con él se determinó lo primero que había que hacer en aquel momento preciso.
Se acordó tomar contacto con el general Miaja. Puso manos a la obra Juanín, cogió el teléfono y llamó al EM pidiendo hablara con el general. Cuando este se puso al teléfono Juanín le dijo que un miembro de la dirección del Partido deseaba verle. Miaja respondió que no podía recibirle. Después de insistirle varias veces, habiéndole dicho que tenía proposiciones importantes a hacerle, que eran cosas que interesaban a todo el ejército y al pueblo, Miaja aceptó de recibir la delegación del Partido. Carro me acompañó.

Pero antes de ponernos en camino se estableció por teléfono el diálogo siguiente (aproximadamente) entre Juanín y el general Miaja:
Juanín: Mi general, aquí hay un miembro de la dirección del Partido que desea verle.
Miaja: Yo no puedo recibirle.
Juanin: Son cosas que nos afectan a todos, al Ejército y al pueblo, y Usía debe recibirle.
Miaja: Bueno, que venga.
Juanín: Mi general, ¿qué garantías me da Usía que no se le detiene?
Miaja: Mi palabra de general.
J: Espere un momento mi general.
J. se dirige a mí y me pregunta cuánto tiempo necesito para discutir con Miaja.
M: Eso no se puede precisar exactamente, todo depende del curso que tome la discusión.
Pongamos 15 minutos ir, 15 minutos volver y media hora para discutir. Digamos una hora.
Juanín: Al general que esperaba al teléfono. Mi general, una hora es suficiente al camarada. Fijamos u plazo a una hora.
Miaja: Se acuerda por una hora.
Juanín: Mi general, Usía sabe bien que yo soy miembro del Partido Comunista y que me debo a él y de acuerdo con la dirección de mi partido si el camarada no está de vuelta dentro de una hora me veré obligado de avanzar con mi división y si hay lugar, tomar el EM al asalto.
Miaja: Vuelvo a repetirle que doy mi palabra de general.
Juanín: Bueno mi general, es tal hora (no puedo precisar la hora exacta) y si a tal hora no ha vuelto este de regreso cumpliré con mi deber de comunista pasando al ataque (el plan fue determinado de común acuerdo con Juanín).

Al relatar este episodio varios años más tarde no puedo impedirme de secarme las lágrimas que me vienen a los ojos.
Acompañado del camarada Carro nos pusimos en marcha hacia el EM del general Miaja.
Al llegar a la puerta de la finca que ocupaba el general un oficial de su EM nos esperaba.
Acto seguido nos introdujo sin pérdida de tiempo a una gran sala donde rodeando a Miaja había más oficiales y un hombre de civil que resultó ser González Marín de la CNT.
Me presenté como un representante de la dirección del Partido Comunista y sin darme lugar a exponer el objeto de la visita me cortaron la palabra, tanto Miaja como González Marín diciéndome que el Partido Comunista no existía y que los dirigentes habían huido al extranjero (noticia dada por la radio). Aquellas palabras tuvieron en mí el efecto de una puñalada y al mismo tiempo tuvieron en mí el efecto de un resorte que puso en movimiento todo mi cuerpo, y mi reacción fue en proporción a mi indignación.
La discusión tomó aproximadamente esta forma (Carro es posible que se acuerde mejor que yo):

Nosotros: Esa es una de tantas infamias lanzadas contra el Partido Comunista. El Buró Político no ha huido ni huye ante el enemigo. El BP se encuentra en estos momentos frente a vosotros.
La discusión fue tomando de más en más un carácter acalorado principalmente con González Marín que llevaba la voz cantante.
Intervino de nuevo Miaja para negar una vez más la existencia del Partido citando los nombres de los camaradas dirigentes que habían “huido” al extranjero. En el acaloramiento de la discusión y en defensa del honor revolucionarios del Partido me vinieron a la cabeza unas ideas que no se si las había leído en algún texto nuestro o nacieron, en ese momento esencial, en mi cabeza.
Nosotros: (...) Podéis detener al BP, a Pasionaria y a los demás camaradas para entregarlos atados de pies y manos al fascismo. Esa es la moneda que exige el fascismo para llegar a la “paz honrosa”.
Según vosotros que el PC tiene la respuesta que corresponde a cada situación y si bien es cierto que el BP ha estimado necesario tener que partir de España una parte de la dirección que [nombra] el Partido continua [a existir] y en estos momentos me cabe el honor de hablarles en nombre del Buró Político del Partido Comunista (en realidad nadie me había atribuido tal “honor”, sino que yo mismo me lo atribuí porque estimé que las circunstancias frente al enemigo me dictaban de hacerlo).
Todo esto en términos acalorados y por momentos muy violentos principalmente con González Marín (a quien nos conocíamos de la CNT). Me es imposible poderme acordar de todo lo que se discutió, no obstante puedo precisar que en un momento determinado y señalándole con el dedo a González Marín le acusé ante todo el mundo de traición y le dije aproximadamente estas palabras:
“Este es el papel que te mandan jugar los ingleses”. Lo que valió la intervención de Miaja que dijo: “Así es, los que mandan son los ingleses”.
La discusión se hacía interminable y en el acaloramiento por nuestra parte se empleó un lenguaje duro.
Sostenían que la “paz honrosa” era un bien para el fin de la guerra y que el franquismo respetaría los acuerdos.
El Partido mantenía la necesidad de terminar juntos la guerra. Juntos hemos empezado y juntos debemos terminar.
“Hay que pensar en la suerte de soldados que están peleando desde el primer día por la defensa de la República y que no se les puede entregar indefensos al franquismo”.
Con aquella junta entregada a la traición no se podía llegar a un acuerdo. “Habían roto la unidad antifranquista y se deslizaron completamente por el camino de la capitulación. Ante esta discusión sin salida un hombre que había permanecido a pie firme miraba de tiempo a tiempo el reloj. Era un coronel jefe de EM de Miaja. Como esto era el síntoma de [enervamiento] esto me hizo pensar en la orden que le había dado a Juanín.

Hice saber que necesitaba un salvoconducto para poderme desplazar hasta Madrid.
González Marín era completamente opuesto a que me fuese dado, por el contrario comprendí que ene aquella hora patética Miaja comenzaba a vacilar.
Miré el reloj y vi que la hora de tomar una decisión había llegado. Hubo un momento de silencio que aproveché para recordarles que la división de Juanín estaba preparada para intervenir.
Me levanté y creo que sus palabras fueron aproximadamente estas:
¡La hora ha llegado!
El coronel que siempre había permanecido de pie tomó la palabra y mirando una vez más el reloj dijo: “Mi general, ¿qué hacemos?”.
Miaja respondió: “Que se le haga un salvoconducto”.
El coronel se dirigió a una máquina de escribir que allí mismo había y escribió aproximadamente lo que sigue:

“Autorizo al señor Montoliú para que pueda desplazarse libremente por todo el territorio de nuestro mando y ordeno a las fuerzas a mis órdenes se den las facilidades necesarias en el cumplimiento de la importante misión de paz”.

Este documento fue redactado por el coronel en persona sin tomar consejo de nadie. Se lo pasó al general Miaja quien lo leyó y sin dárselo a leer a nadie más, lo firmó y me lo entregó.

Salimos del EM y aquí y en honor a la verdad quiero decir lo siguiente, reflejo del estado de ánimo en aquellos momentos. (No se por qué de todo aquello una idea fija me venía a la cabeza y no podía deshacerme de ella. A pesar de mis esfuerzos no podía deshacerme de ella y no me avergüenzo de decir que durante algunos momentos pesaba en mí más que todo lo que sucedía. Pensando en (…) todo lo discutido me embargaba una serie de temores: “¿Pero qué idea la mía de atribuirme esa responsabilidad? ¿Quién me mandaría meterme en camisas de once varas? ¿Qué dirán los camaradas cuando les diga lo que dije? ¿Será justo? ¿Será injusto?” (…) “Tiene que ser justo. Ante el enemigo un comunista no puede reaccionar de otra manera”. (…) Unas veces contento y otras veces temeroso y avergonzado me invadió una especie de obsesión que me absorbía una gran parte de mis pensamientos y que dada la gravedad de la situación y la importancia de las tareas a realizar me dio ánimos para continuar y poderlas [alcanzar] (…) hasta que explicando en Valencia a los camaradas lo que me había visto obligado a hacer Togliatti y Checa aprobaron. Esto me tranquilizó).

Con el salvoconducto de Miaja y acompañado de Carro volvimos al puesto de mando de Juanín. Y en el camino de regreso encontramos unidades del ejército que avanzaban lentamente hacia el EM del general Miaja. Eran las fuerzas de Juanín.
Al encontrarnos de nuevo Juanín me dijo: “Camarada, cumpliendo las instrucciones del Partido y viendo que el tiempo pasaba he ordenado el despliegue de las fuerzas para cumplir con mi misión de comunista”.
No se lo que ha sido de este camarada, pero en honor de la verdad debo decir que en él encontré uno de los casos de mayor firmeza, disciplina y lealtad al Partido en aquellos momentos.
Juanín ordeno el repliegue de las unidades que estaban avanzando.
Nos despedimos y con Carro proseguimos nuestro viaje hacia Madrid.

Óscar Pérez Solís (Bello, Asturias, 1882-Valladolid, 1951)

Óscar Pérez Solís (Bello, Asturias, 1882-Valladolid, 1951) fue en su juventud militar de carrera, alcanzando el grado de capitán de artillería. Su conversión al obrerismo fue consecuencia de la relación sentimental con un recluta de su regimiento, un joven anarquista andaluz. A su muerte, Pérez Solís comenzó a interesarse por el marxismo, y se afilió al PSOE en Valladolid, entrando a dirigir el semanario “Adelante” en los ratos que le dejaban libres sus deberes militares. Fue expulsado del ejército en 1913, por organizar mítines socialistas. En sus inicios políticos se situó en el ala derecha del partido, donde actuaba por libre al margen de otros significados representantes de este sector, como Indalecio Prieto. Fue el más franco y a menudo el único portavoz de las posiciones reformistas. Se había relacionado con Ortega y Gasset y con Francesc Cambó, con quienes compartía el proyecto de un partido socialista “nacional”, más vinculado a las clases medias y compatible con la regeneración del país desde el gobierno. Defendió la postura proaliada durante la Primera Guerra Mundial. Al principio fue partidario de la alianza con los republicanos, pero poco a poco el ambiente de su distrito, Valladolid, ciudad provinciana y agraria, fue dominando su discurso y acabó criticando el antimonarquismo del partido. Sostenía que el PSOE debía ocuparse ante todo de medidas prácticas, tratar de comprender y capitalizar los sentimientos nacionalistas y no meterse en cuestiones de régimen. Él se definía a sí mismo como un tipo romántico, solterón, que habiendo perdido la fe en Dios, buscaba a este en el pueblo. A pesar de su reformismo accidentalista, acabó enfrentándose al caciquismo local, personificado en la provincia por el duque de Alba. Este lo hizo desterrar de la ciudad, y Prieto le llevó a Bilbao. En principio, la revolución rusa no le atrajo, y fue uno de los que defendieron la adhesión del PSOE a la Internacional Socialista. En el Congreso de 1919 afirmó que los bolcheviques eran más nacionalistas que socialistas, y que las posibilidades del triunfo del socialismo en Rusia estaban en un futuro lejano. La revolución de octubre había sido una "aberración", resultado del descontento y el hambre, un "gesto de rabia contra la tiranía zarista". Preguntó si los obreros rusos eran capaces de controlar la producción, y al grito afirmativo de los asistentes contestó con un estentóreo "no". Después de leer unos fragmentos de Engels en que este decía que la revolución política no puede llevar a la revolución económica, afirmó que en España no habría condiciones para una revolución hasta que los obreros estuvieran capacitados para sustituir a los capitalistas. "Pertenezco a la Segunda Internacional- terminó- y quiero que mi partido continue en ella". Fue autor, junto a Fabra Ribas, de una resolución transaccional en la que se afirmaba que solo debía haber una Internacional, y que por eso el congreso resolvía que el PSOE siguiera adherido a la IS y enviara una delegación a su próximo congreso de Ginebra, con misión de pedir que se adoptaran medidas para llegar a la fusión de la II y la III Internacionales. A ella se añadió una enmienda de Isidoro Acevedo proponiendo que si no se alcazaba la unificación, el PSOE pediría su ingreso en la IC. La resolución fue aprobada por 14.010 votos contra 12.497. En el congreso de 1920 afirmó que los bolcheviques no eran en Rusia más que los jacobinos en la Revolución francesa. La adhesión a la IC "no entrañaría automáticamente la revolución en España". Los "terceristas" eran revolucionarios verbales, pero no de acción. Se opuso abiertamente a la decisión adoptada por las Juventudes Socialistas de convertirse en Partido Comunista Español. En el tercer congreso extraordinario (1921) se mostró, de forma sorpresiva, partidario de los terceristas. Siempre había afirmado que los españoles eran abúlicos, que la clase obrera no estaba preparada para la revolución y que por esto era reformista. Pero en un artículo, poco antes del congreso extraordinario, se mostró abiertamente voluntarista. Quería, escribía, que el PSOE fuera más blanquista; y los blanquistas de aquel momento eran los bolcheviques. Sin duda su permanencia en el País Vasco lo había radicalizado. Puede suponerse también que empezaba a perder la paciencia ante la "inconsciencia del pueblo español" y que encontraba en los bolcheviques un modelo para salir del pozo de esta indiferencia colectiva. Bien adaptado al ambiente obrerista bilbaíno, en el que encontró la audiencia favorable que nunca tuvo en su región, abandonó la influencia templada de Prieto y se puso al lado de Facundo Perezagua, un histórico socialista tercerista, en la lucha contra el prietismo, para finalmente adquirir más importancia que el propio Perezagua. La transformación radical de Pérez Solís concordaba, en el fondo, con sus concepciones y su temperamento elitistas. La élite bolchevique le ofrecía mayores posibilidades para desplegar su gusto por la acción y su afán de liderazgo que la reformista.Fue el encargado de dar lectura al manifiesto de escisión del grupo tercerista fundador del PCOE en el congreso socialista extraordinario de 1921 que debía decidir la adopción de las “21 condiciones” exigidas por la IC. Esto, y ser uno de los protagonistas de la escisión, le valió el rechazo de la Federación Vicaína socialista, a la que representaba en el congreso, y desde entonces el grupo comunista de Bilbao mantuvo relaciones sumamente hostiles con los socialistas. La unificación del PCOE con el PC, impuesta por la Internacional, supuso su separación de la dirección del periódico comunista vizcaíno Bandera Roja, pero no fue expulsado, como solicitaban los radicalizados jóvenes del PC. Por el contrario, el abandono por parte de los dirigentes procedentes del socialismo (como Núñez Arenas o César González) y las continuas caídas policiales de otros (como Maurín) le elevaron al puesto de Secretario general del Partido Comunista de España en julio de 1923, siendo cooptado como miembro del ejecutivo de la Internacional Comunista en julio de 1924. Su estrategia para compensar la debilidad relativa de los comunistas frente a los socialistas consistió en la creación de un núcleo de “hombres de acción” (al estilo anarquista), entre los que pronto destacó un jovencísimo Jesús Hernández. Ambos se vieron implicados en violentos altercados durante la convocatoria comunista en solitario de huelgas generales en Vizcaya en protesta contra el embarque de tropas para Marruecos, o como el intento de atentado contra la sede del periódico bilbaíno “El Liberal” y contra su principal inspirador, Indalecio Prieto, en 1923. Detenido tras resultar herido en el tiroteo subsiguiente a esta última acción, durante su estancia en prisión se convirtió al catolicismo por mediación de sus charlas con el padre Gafo. En 1928 abjuró de su pasado de militancia izquierdista, viéndose recompensado por la Dictadura de Primo de Rivera con un empleo en la CAMPSA de Valladolid –probablemente gracias al conocimiento del ramo que algunos antiguos dirigentes comunistas tenían, debido a los contactos secretos mantenidos entre la Dictadura y la Unión Soviética para el aprovisionamiento español de petróleo del Mar Negro; negociaciones en las que la contrapartida rusa consistiría en convencer al PCE de comparecer a la farsa de elecciones convocadas para la formación de la Asamblea corporativa primorriverista, tentativa fracasada por la negativa indignada de Bullejos y Trilla-. Durante la República se afilió a la Falange Española, uniéndose a la sublevación facciosa de julio del 36 y participando en la defensa de Oviedo bajo el mando de Aranda. Tras la caída del Norte parece que contribuyó a facilitar la huida de algunos antiguos correligionarios. Durante el franquismo fue designado Gobernador Civil de Valladolid. Escribió Memorias de mi amigo Óscar Perea (1931) y Sitio y defensa de Oviedo (1937).

Presencia de Togliatti en España

“Togliatti sigue muy atentamente la vida del partido español. En años posteriores dedicará artículos y ensayos cada vez más profundos hasta el punto de que se llega a pensar que pueda tener razón Mario Scoccimarro, cuando afirma «que él estuvo en España durante la guerra civil y también antes» (…)

La misión secreta en Madrid

Entre los misterios españoles de Togliatti-Ercoli-Alfredo tenemos sus misiones en Madrid en 1936 y en los primeros meses de 1937, que él siempre ha negado en sus memorias, en respuesta a entrevistadores: No; no fue a España hasta julio de 1937. Confirman su no Luigi Longo, Vittorio Vidali y Teresa Noce, los cuales dicen que «si hubiese estado, lo habríamos sabido». Nosotros no tenemos ninguna prueba documentada en contra, pero existen muchas dudas. Quien lo afirma de forma más decidida y con mayor lujo de detalles es Jesús Hernández, miembro de la dirección del Partido Comunista de España, ex-ministro, que se refugió primero en Rusia y que. después, en México, salió del partido. Hernández no precisa la fecha del primer encuentro en España con Togliatti, pero da algunas referencias cronológicas mediante las cuales se le puede situar entre el 27 y el 31 de agosto de 1936. Una mañana de agosto el camarada Checa le avisa:

—Reunión de la dirección.

—¿A qué hora?

—Esta tarde, a las cinco.

—¿Estarán Duclos y Togliatti?

—Sí, me satisface que hayan venido.

En la reunión, Hernández se encuentra con los españoles Díaz. Dolores Ibarruri, Mije, Uribe y Checa, y los enviados del Comintern, Codovilla, Stepanov, Geroe, Togliatti y Duclos. Se discute sobre la ayuda que Rusia podrá suministrar a los españoles, y Togliatti invita a la prudencia: «La lucha del pueblo español se ha iniciado en condiciones poco favorables para la república (...). La Unión Soviética debe defender su propia seguridad. Una acción precipitada podría romper el actual equilibrio y desencadenar una guerra que podría extenderse hacia el Este (...). Quien no tenga en cuenta esta realidad cometerá un error; quizá razone con el corazón. pero no con la cabeza»."

Existen pruebas seguras de que cuatro de los enviados del Comintern mencionados por Hernández estaban por aquellas fechas en España. ¿Por qué debería mentir Hernández sobre el quinto, sobre Togliatti? Francisco Antón, uno de los dirigentes españoles de entonces y actualmente miembro del comité central, afirma: «Hernández se inventó la presencia de Togliatti en Madrid en los primeros meses de la guerra para demostrar, siguiendo el consejo de sus financiadores de la CÍA, que el Partido Español dependía del Comintern, y porque, al aparecer su libro en el año 1953, era útil presentar a Togliatti como un misterioso ejecutor de las órdenes de Stalin». Pero las explicaciones de Antón no se tienen en pie. Todos saben que el Partido Español, al principio de la guerra, estaba asistido muy de cerca, por no decir directamente, por los enviados de la Internacional; añadir el nombre de Togliatti al de los otros cuatro no cambia en nada las cosas." El historiador Colodny cita un párrafo del diario de Koltsov, el corresponsal de Pravda:

«Al mismo tiempo que llegaba la plana mayor del general Goriev a Madrid, llega a la capital española una delegación del Comintern, encabezada por Palmiro Togliatti y por André Marty, que pone manos a la obra de la transformación de la colección políglota de voluntarios en una unidad de ataque». ¿Por qué tiene que ser éste un falso testimonio? Porque, se afirma, Togliatti trabaja en Moscú y ha sido visto en esta capital en diversas ocasiones durante la segunda mitad de 1936 y la primera de 1937. Pero ¿qué significa esto? De Moscú a Madrid hay pocas horas de avión y las presencias de Togliatti en Madrid se insertan perfectamente en sus ausencias de Moscú. Por fin, también tenemos el testimonio de Scoccimarro, quien para afirmarse se pregunta: «¿Estaba en España ya en el año 1936, o llegó en 1937?» Scoccimarro dice: «Estuvo ya en 1936; estoy segurísimo». Falta preguntarse por qué Togliatti insiste en negarlo, incluso tras la muerte de Stalin. Probablemente porque la regla del Comintem es que el silencio, una vez decidido, se mantiene para siempre, con el fin de no desmentir a los que hacen de cobertura. La razón para callar sobre aquellas primeras misiones está clara: Se sabe que el fantasma del peligro rojo, que se basa en la presencia de gentes del Comintern en España, lo usa la propaganda burguesa y fascista. Por ello es mejor circundarla de la más absoluta reserva, especialmente en relación con el segundo secretario del KOMINTERN”.
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